Si cada chino come un churrasco más por año...

y por año de carne vacuna, muy por encima de lo que consumía no mucho tiempo atrás; y tiene potencial para seguir creciendo, porque en promedio el mundo consume unos 8 kilos por habitante y por año.
La tendencia parece inexorable. El poder adquisitivo de la población en China mantiene la senda de crecimiento, con millones de personas que año a año se suman a la clase media y en muchos casos se mudan a la ciudad. La dieta de la población urbana tiende a ser más rica en proteína animal, entre otros factores porque se estimula la inversión en infraestructura, incluyendo cadenas de frío. Además, la carne vacuna se beneficia de la tendencia a la occidentalización de las costumbres en China, por lo que es un producto que está de moda.
A estos cambios estructurales se le suma una coyuntura que es auspiciosa para las necesidades de importación del producto por parte del gigante asiático. La fiebre porcina está causando estragos y obligando al sacrificio de cientos de miles de cerdos en China. Hay proyecciones en cuanto a que las necesidades de importación de todas las carnes en China subirán fuerte en 2019 y 2020, lo que en la actualidad aparece como muy probable.
Este crecimiento de las necesidades de importación encontrará un mercado internacional con algunas regiones con saldo exportable creciente y otras en descenso. Este último será el caso de los países de Oceanía, fundamentalmente Australia. Lo contrario sucede con Brasil, que se espera tenga un saldo exportable creciente en 2019.
El producto australiano goza de muy buena reputación en el mercado chino. Es proveedor de una porción importante de los cortes de valor. Por el contrario, Brasil es un proveedor fundamental en los cortes del delantero, en general de menor valor.
Por lo tanto, 2019 puede ser una oportunidad para apuntar a una mejor inserción en los mercados de más valor. Más teniendo en cuenta el recorte que se puede dar a mediados de año en las ventas de carne terminada a grano dentro de la cuota europea 481.
Es muy probable que la producción de carne en Uruguay caiga debido a una menor oferta de animales para faena. Teniendo en cuenta el interés comprador de China, las dificultades en otros mercados (América del Norte, América del Sur, Europa) y la menor oferta uruguaya, la preponderancia china con toda seguridad seguirá aumentando. Este año ya es el destino de más de 50% del volumen exportado. El año que viene puede llegar a ser mucho más.